12 de junio de 2011

Cheesecake light



Ya estoy aquí con nueva receta!  La verdad es que necesitaba poder volver a meterme en la cocina para experimentar y dejar la mente en blanco, al menos desconectando un poco del trabajo y, sobre todo, del máster que casi casi he acabado.
Os traigo una tarta de queso recién hecha, la he titulado cheese cake light, es muy cremosa y he intentado hacerla blanquita, como la americana y lo más light posible, lo único que se sale un poco es la nata líquida y el azúcar, me habría gustado poderlo hacer con fructosa o algún tipo de edulcorante que pudiera ira l horno, pero en este momento no tenía.


Le falta la capita esa de galleta triturada que se le pone debajo, no tenía, claro, tanto tiempo sin cocinar por placer una se da cuenta de que ha perdido la costumbre de tener un poquito de todo en la cocina, pero pronto volveré a estar a la carga!
Ingredientes:

-          2 tarrinas de queso para untar tipo light Philadelphia (unos 600 gr.)
-          200 gr. de queso fresco 0% materia grasa
-          2 cucharadas de Maizena
-          1 chupito de leche condensada desnatada
-          5 claras de huevo + 1 huevo entero
-          8 cucharadas de azúcar
-          Mermelada de fresa light
-          Esencia de vainilla
-          1 chupito de nata líquida

Preparación:
Precalentamos el horno a 180 ºC.
En un recipiente mezclamos con las varillas eléctricas todo excepto las claras de huevo, el azúcar y la mermelada.


Por otro lado batimos, también con las varillas las claras y, cuando estén casi montadas, añadimos el azúcar, seguimos montando (no deben estar montadas del todo) y lo mezclamos con la mezcla anterior.

Ya casi está, vertemos la mezcla en el molde y lo introducimos en el horno durante 40 minutos.


Una vez horneado dejamos que se enfríe, después lo  cubrimos con la mermelada (calentándola un poquito en el microondas antes) y lo dejaremos un par de horas en la nevera antes de servir.


Listo, una tarta cremosa  y suave que no hará que sufras cada vez que comas una cucharada porque, a diferencia de otras, tiene un bajo contenido en grasass!!!


7 de junio de 2011

Romesco



Mucho pero que mucho tiempo hace que no doy señales de vida! Desde que tengo el blog, nunca había estado tanto tiempo sin publicar nada, pero entre que ahora vivo entre dos pueblos, trabajo a tiempo completo, estoy haciendo un máster que me tiene loca y más cosas que hay por aquí, no tengo tiempo de nada!

Me encanta la salsa romesco y me encantan los calçots, hace ya unas semanas que hice esta receta pero hasta ahora no la he podido redactar. Me he estrenado con la salsa romesco, estaba muy buena aunque quiero seguir probando hasta dar con la salsa romesco perfecta ;-)

He visto que hay gente que lo hace con almendras y avellanas, otros les añaden piñones, utilizan más o menos productos… pero finalmente me he centrado en lo más sencillo para empezar. Lo acompañé con unas verduritas a la brasa y la verdad es que dan el pego, aunque tengo que decir que le pondría romesco a todo, carne, verdura, pescado, etc.

Ingredientes:

- 180 gr. almendras tostadas
- 750 gr. tomate
- 1 cabeza de ajos
- 1 pimiento rojo
- 3 ñoras
- Aceite oliva
- Sal
- Pimienta negra
- 1 trozo de pan
- 1 chorrito vinagre (en este caso de nuez)


Preparación:

En una fuente, colocamos los tomates, el pimiento cortado por la mitad y sin pepitas, los ajos y el pan. Le echamos un poco de sal, un chorrito de vinagre y otro de aceite.


A continuación lo introducimos en el horno, a 180ºC durante 30 minutos. Retiramos el pan, damos la vuelta a las verduras y lo ponemos 30 minutos más a 200ºC.


 

Mientras tanto, cortaremos las ñoras por la mitad, les quitaremos las pepitas y las colocaremos en un recipiente con agua templada durante 20 minutos.


El lado de dentro de las ñoras deben estar tocando el agua, esto hará que se hidraten para después poder aprovechar su carne.


 

Pelamos las almendras y con un mortero las machacamos bien.


 
Cuando las ñoras estén hidratas, con un cuchillo miraremos de raspar por dentro hasta obtener toda su carne y que quede la piel casi transparente. Guardamos la carne de las ñoras para más adelante.


Retiramos lo que teníamos en el horno y lo dejamos enfriar para, a continuación pelarlo.
Bien, ahora tenemos todos los ingredientes listos, sólo falta integrarlos.

A las almendras ya molidas echamos las ñoras y un poco de sal y pimienta, lo machacamos bien y añadimos los ajos pelados que estarán bien blandos, mezclamos.


Añadimos los ajos pelados y mezclamos bien.


Echamos los tomates pelados poco a poco y vamos machacando, ya va cogiendo una consistencia apetecible.


A continuación añadimos el pimiento pelado, la salsita que nos ha quedado de haber horneado las verduras y un chorrito de aceite bien generoso, machacamos. Por último, machacamos el pan y lo añadimos, mezclamos bien y listo.

Ya tenemos nuestro romesco!!!

11 de febrero de 2011

Cupcakes de San Valentín



Por fin puedo colgar una receta de una fecha especial antes de la fecha, para que quien quiera tenga tiempo de hacerla para ese día. Estos cupcakes son de vainilla, no llevan mucho trabajo y como veis, los ingredientes no son nada del otro mundo.

Lo más importante es dejar enfriar del todo las magdalenas antes de cubrirlas con la crema, si no se os deshará y será un pequeño desastre… Eso sí, intentad decorarlos antes de comerlos y si no, tendréis que guardarlos en la nevera, ya que la crema lleva mascarpone.



Aprovecho esta receta con huevos para hablaros de algo que hace tiempo os quiero comentar. Como habéis visto, en muchas de mis recetas utilizo huevos del huerto de mis abuelos, donde las gallinas se mueven a sus anchas por todo el huerto, comiendo pienso, pero también las plantitas que tienen por ahí y supongo que otros bichos, vamos lo ideal, unas gallinas de corral. Como estas gallinas viven al aire libre, no tienen tensiones, son felices, no sufren, pueden descansar, etc. Pues digan lo que digan los estudios, para mi los huevos de estas gallinas son mucho mejores, de un color muy intenso y el sabor es increíble.

Os preguntaréis por qué os explico todo este rollo, pues bien, últimamente no tengo la suerte de poder utilizar siempre huevos de las gallinas del huerto y cuando los tengo que comprar me encuentro con un dilema: “compro huevos grandes, de esos que los llaman XL, que están bien de precio pero que por contra son de gallinas que viven en jaula, atiborradas a pienso y hormonas donde no se pueden ni mover y digan lo que digan: sufren, o compro huevos de gallinas criadas en corral, que viven al aire libre y que, claro está, son más caros?” Pues bien, siempre que puedo me decanto por la segunda opción y para estar seguros de que las gallinas han sido criadas de una forma o de otra podemos mirar la numeración que tiene cada huevo impresa. Os explico rápidamente:
    - La numeración que empieza con un 3 (la mayoría) son huevos de gallinas criadas en jaula, donde no se pueden prácticamente mover y las atiborran a comer.
   - La que empieza por el número 2 es de huevos de gallinas criadas en el suelo, pero en masa.
   - La que empieza por el número 1 pertenece a huevos de gallinas criadas en corral, campan a sus anchas y pueden salir al aire libre, lo más parecido a su hábitat natural.
   - La que empieza por el número 0 en mi opinión (y supongo que la de la mayoría) es de huevos de gallinas criadas también en corral, con libertad para salir al aire libre y además su alimentación es procedente de agricultura ecológica como mínimo un 80% y sin utilizar ningún tipo de medicación (hormonas, etc.) para producir más huevos.

Una vez dada la explicación, he utilizado huevos del tipo 1 (los del tipo 0 no los encuentro!).



Y ahora sí, pasamos a explicar el proceso para poder disfrutar de unos cupcakes delicioooosos.

Ingredientes cupcackes:
- 45 ml leche
- 3 huevos
- 170 gr harina
- 150 gr azúcar
- 110 gr mantequilla con sal blanda
- 1 cucharadita extracto vainilla
- 1 cucharadita levadura





Ingredientes decoración:
- 40 gr. azúcar glas
- 1 sobre azúcar vainillada
- 100 gr. mantequilla blanda
- 250 gr. mascarpone
- Corazoncitos azúcar



Preparación:


Precalentamos el horno a 175 ºC.

Hervimos la leche y la echamos en un recipiente. Cuando esté fría añadimos los huevos ligeramente batidos con un tenedor y el extracto de vainilla. Reservamos.
En otro bol echamos la harina, el azúcar y la levadura. Mezclamos.


En este mismo bol añadimos la mantequilla y lo empezamos a mezclar con un tenedor.


Como va a costar un poco, acabamos mezclando con la mano hasta que quede todo como grumitos, entonces añadimos la mitad de mezcla anterior de leche y huevos y mezclamos bien durante un par de minutos.


Añadimos el resto de mezcla de leche y huevos y volvemos a mezclar durante un minuto, esta vez tendremos que cambiar el tenedor por una varilla de batir (manual).


Para que las magdalenas no se deformen, las horneo poniendo las cápsulas dentro de moldes de flan de esos de aluminio.


Ahora vamos a rellenar las capsulas de las magdalenas hasta la mitad con la ayuda de una cuchara y las introducimos en el horno durante unos 25-30 minutos.


Mientras tanto preparamos la crema con la que cubriremos los cupcakes. Puede ser de infinidad de variedades, pero esta vez me he decidido a probar la que os explico a continuación.

En un bol echamos la mantequilla, el azúcar y el mascarpone y lo batimos con las varillas eléctricas hasta que quede todo bien integrado y una consistencia con la que podremos dar un poco de forma.


Introducimos la crema en una manga pastelera y la reservamos.
Una vez horneadas las magdalenas las dejamos enfriar totalmente, que es cuando podremos decorar los cupcackes.


Cubrimos la parte superior con la crema que tenemos preparada en la manga pastelera de la siguiente manera: empezamos en la parte de fuera y vamos haciendo círculos volteando la parte superior hasta llegar al centro. También se puede cubrir perfectamente con una cuchara, yo lo he hecho de las dos formas y con la consistencia de esta crema la que mejor me ha ido es la de la cuchara. Luego echamos unos corazoncitos de azúcar por encima y ya tenemos nuestros cupcakes de San Valentín!



3 de febrero de 2011

Corona de brioche y pastitas de chocolate



Me alegra ver nuevos seguidores aunque haya estado más de tres semanas sin aparecer por aquí!
Es tanta la faena acumulada después de las fiestas que entre esto y la pérdida de una persona muy muy querida en la familia me ha mantenido un poco alejada de mis “hobbies” últimamente.
Vuelvo con un posible desayuno (o merienda) que preparé hace unos meses y triunfó, vaya que si triunfó! En principio había hecho el doble para que sobrara para la tarde, pero es que esto se come sin hambre sea la hora que sea, no sobró ni una miguita.


Ingredientes “polish” (todo en gramos, pesado en báscula):

- 50 gr. harina de fuerza
- 50 gr. agua embotellada
- 2 gr. levadura de panadería Maizena
- 1 huevo para pintar


Ingredientes:
- 50 gr. harina fuerza
- 320 gr. harina trigo
- 70 gr. azúcar + 10 gr. azúcar vainillado
- ½ cucharadita sal
- 27 gr. mantequilla
- Resto del sobre levadura panadería
- 1 huevo
- 240 ml leche
- 100 gr. masa madre “polish”
- ½ placa de chocolate con leche
- Una cucharada de azúcar glass
- Almendras fileteadas



Preparación:
Primero de todo vamos a hacer la masa madre “`polish”, que podéis ver, por ejemplo, aquí http://inventosenlacocina.blogspot.com/2010/10/pan-de-nueces.html

Una vez tenemos la “polish”, nos ponemos manos a la obra para la masa principal.

En la cubeta de la panificadora o, en caso de hacerlo a mano, en un bol, echamos la leche ligeramente templada, las harinas, el azúcar (excepto la glass), la sal, la mantequilla a temperatura ambiente cortada en daditos, el huevo ligeramente batido, la “polish” i el resto de levadura.


Iniciamos el programa “masa” que durará una hora y media.
Si lo hacemos a mano, empezamos mezclando todos los ingredientes con la ayuda de una espátula o cuchara hasta que veamos que no esté tan pegajosa y se pueda trabajar con las manos. Iremos añadiendo harina si lo vemos oportuno.
La masa debe quedar fácil de moldear pero sin que se pegue completamente a los dedos. Dejamos fermentar durante una hora i 15 minutos tapada con un film transparente y cubierta por un trapo, en un lugar cálido si puede ser.


Cuando la masa haya doblado su volumen, preparamos la zona de trabajo espolvoreando un poco de harina, echamos la masa y la aplanamos con la ayuda de un rodillo. Cortamos tiras y de estas hacemos unos cuadrados que, en función de lo grande o pequeño que queramos que salga, serán de una medida u otra.




En medio de cada cuadrado colocaremos un trozo de chocolate, lo cerramos y hacemos que quede en forma de bola (con el chocolate en medio).
Para las pastitas de chocolate haremso lo mismo, pero no lo cerraremos del todo ni le daremos la forma de bola.



Colocamos una hoja de papel vegetal para hornear en la bandeja del horno y vamos colocando las bolas de masa de la misma forma que vemos en la foto. Salen dos coronas medianas o una muy grande, yo he hecho una mediana y lo que me ha sobrado lo he utilizado para hacer unas pastitas de chocolate, echándoles almendras fileteadas antes de hornear.

Una vez colocadas las bolas, dejamos una meda hora que fermenten y aumenten su volumen. Yo lo he puesto en el horno.

Batimos el huevo que hemos reservado para pintar y con la ayuda de un pincel de repostería, pintamos la parte superior del brioche.



Precalentamos el horno a 220 ºC y cuando esté a la temperatura introducimos primero la corona y luego las pastitas (o a la inversa), unos 15 minutos cada uno.



Retiramos del horno y dejamos que se enfríe un poco antes de espolvorear el azúcar glass.


Os aseguro que está increíble!

 

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